sábado, 3 de marzo de 2018

Lluvia feliz sobre el verde oscuro de los naranjos






Cuando todos te abandonan, o tal vez tú te distancias de todo y te quedas solo con "tí“ a solas..., vuelves a embarrarte. Eres verbo transitivo que irremediablemente necesita, distinto de tí, un complemento directo. Acusativo interno somos. Sendero que nace y muere en sí mismo. No se trata de egoísmos, misantropías y demás circunloquios místicos y centrípetos. Es la flecha de nuestro proyecto-búmeran que vuelve al punto cero de su salida. In púlverem revertetur. Enterramiento, palabra que en lugar de saber a ceniza, debería sonar a dulce sonrisa, como la de la fina lluvia que ahora ves caer por la ventana sobre las hojas del naranjo.

La tendencia utópica de querer fundirte con algo distinto a tí mismo, al cabo del tiempo también se vuelve ilusoria. Ni la carne de tu mujer vale para hacer un solo cuerpo con tus deseos, ni la sangre de tus hijos hierve en tus venas. Ni la desprendida empatía que sientes por tus mejores amigos es eterna. También la deslealtad de los acontecimientos históricos se diluye en su fluir baldío. Y así cuando llegas a comprender que nadie puede satisfacer tus locas apetencias, cabe entonces encapricharte de la lluvia, de la tierra como quien se prenda de un gato, como estas gotas que besan los surcos de abono hambrientos. La muerte de tu mascota-apego-, tarde o temprano-, te llevará a la tierra de tu satisfacción insatisfecha.

Sólo la tierra que no es tuya, la tierra dúctil, maleable y dócil será la que dé paz, abrigo y descanso a tus ansias de posesión descontrolada, convulsiva. Nada como la tierra para convertir en polvo el deseo de tus huesos. Eres inconciliable con todo. Sólo, como la lluvia de esta tarde, compatible eres con el barro.

La tierra mojada descubre amante el joven surco de tu pubis violado. Colmas tu placer en su regazo. Con suave liturgia tus dedos palpan minuciosamente sus ingles humedecidas. Y sientes esponjoso su abrazo. La tierra poseída por el semen luminoso del agua se desmelena, rezuma solazada gotas de placer voluptuoso. Llueve feliz esta tarde sobre el verde oscuro y triste de los naranjos.

1 comentario:

  1. Juan gracias por expresar. Gracias por poder sentir tú sentir y compartir como propio lo que sientes.
    Ahí estamos. Un gran abrazo

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