Frases como estas se dejan oír en estos días por los fantasmas del odio, de una guerra civil inacabada. Y lo peor es que a estas voces de intolerancia se les da vuelo; y en aras de la legalidad le dan cancha, permiten algaradas facistas, de xenofobia, racistas. En cambio se reprime a quienes quieren cerrar el duelo de sus abuelos asesinados en los cuarenta, y hoy sus huesos: todavía en paradero desconocido. Un sinsentido.
Un esperpento de aquella España negra que creíamos olvidada hoy ha resucitado. Y al margen de los vericuetos jurídicos que tampoco entiendo, no me cabe en la cabeza que hayan quienes pretendan llegar a la Moncloa alimentando y confundiendo justicia, amnistía, impunidad, punto final y democracia. Un país de locos. O tal vez haya que darle la razón a aquellos que en su día dijeron que la transición, aquel encaje ejemplar de bolillos políticos del que tanto aún nos enorgullecemos y hasta a la luna exportamos, no se hizo bien del todo. Y es que la memoria histórica, no la venganza, es imprescindible para no volver a caer en los errores pasados.
Un sinsentido total, estoy contigo amigo...
ResponderEliminarBesicos
Un sinsentido total, estoy contigo amigo...
ResponderEliminarBesicos
Esperemos que el sentido común vuelva a esta sociedad. ¿La transición? Probablemente no se hizo bien del todo, pero seguro que se hizo de la mejor forma posible en aquel dificilísimo momento.
ResponderEliminarEsperemos que el sentido común vuelva a esta sociedad. ¿La transición? Probablemente no se hizo bien del todo, pero seguro que se hizo de la mejor forma posible en aquel dificilísimo momento.
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