Ver un Mundo en un Grano de Arena
y un Cielo en una Flor Silvestre;
tener el Infinito en la palma de tu mano
y la Eternidad en una hora.
(William Blake)
Quiso el amador (armador) de letras elogiar el mérito de cada una de las grafías de nuestro querido abecedario. Quiso agradecer a vocales y consonantes sus recurrentes servicios a la hora de crucigramear palabras, el arte de construir todo un mundo interminable de posibilidades semánticas. Ya lo dijo Borges: un punto contiene todos los puntos del universo. Por lo que este tejedor verbal, sin estar muy seguro de ello, pensó que todas las letras del abecedario estarían en cada una de ellas. Una manera ilusoria de calmar sus ansias irrealizables de hacerse con el infinito. Obligado se puso pues a la obra. Pero nunca veía el final de la magia algorítmica de su intento combinatorio. Así pues se dispuso a elogiar una por una las letras del alfabeto. Empezó por la J.
La Jota:
De aspecto bravo y corajudo, es seria y altiva esta letra; pero sólo en apariencia. Recia y fuerte, tanto por su grafía como por su elocuente rugir. Despista su ronco y áspero crujido, su estirada desenvoltura. Su atractivo y desgarbado aparejo es sólo un pretexto para encubrir su timidez y bajura. Es persona que sabe de su humilde condición. Se agacha por debajo de su línea de flotación y nacencia. Y compensa este hundimiento, sabio conocimiento, con el coqueto detalle de cubrir su cabeza con una despuntada corona para hacernos agradable su presencia. Su modesto nacimiento no está reñido con la nobleza y la elegancia de su porte y galanura. Ella sabe de exilio e islámicas xenofobias, pero no por ello se hunde, sino que se levanta y se rehace con valerosa dignidad de sus cenizas. Y hasta canta y baila con ese aire voluntarioso que le da el firme convencimiento de que la vida es un manojo de llantos y alegrías, una mezcla de aire y tierra.Tiene carácter la jodida. Es original, de difícil carraspeo, y a la vez sencilla. Es vocal y consonante, fuerte y suave, zona abierta entre extremos que se tocan. Es verja, arado que labra la tierra, y a la vez, lazo, jugo y yugo de culturas uncidas, diversas, mal avenidas que se enriquecen, se quieren y se complementan.La jota, como la vida misma, unas veces es irritante, insultante y temerosa, y otras, (las más), es coyunda, servicial ajuntaera, gozo que salva y que hace emerger la vida del caballón soterrado de su fecunda bajeza...

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